La Selección Gastronómica obtuvo tres premios —mejor equipo, mejor chef y mejor presentación de bandeja— coronando un año histórico con resultados destacados en Lyon, Atlanta y Las Vegas.
Disciplina, adaptación y una cocina que trasciende los restaurantes marcan el camino del equipo chileno.
Por Daniela Salvador Elías
El 2025 ha sido un año lleno de emociones, trabajo, perseverancia y enorme amor por la gastronomía para la Selección Gastronómica de Chile.
Nicolás Gárate, capitán del equipo y CEO y chef de la Academia Gastronómica Internacional, señala que todos sienten un profundo orgullo por lo vivido.
En enero, el equipo liderado por el chef Nicolás Garate, posicionó a Chile en el top 10 del mundo, en las competencias en Lyon, Francia. Además obtuvo el premio Paul Bocuse 2025, entregado por el aniversario 100 del chef francés y aniversario 50 de la creación de su preparación más emblemática: la sopa cubierta con masa de hoja.
Luego vinieron los segundos y terceros lugares en el US Open de Atlanta, Estados Unidos; un puntaje perfecto en Las Vegas; y finalmente, esta notable participación en el Trophée Passion International 2025, donde Chile conquistó tres importantes reconocimientos: mejor equipo, mejor chef y mejor presentación de bandeja.
“Un logro importante es cuando el equipo te dice que inspiras a las nuevas generaciones”, comenta Nicolás.
Competir desde la desventaja: técnica, adaptación y resiliencia
Según Gárate, la disciplina, el profesionalismo y la comprensión de todo el trabajo que hay detrás de cada competencia han llevado a Chile a posicionarse con fuerza en el ámbito gastronómico.
“Siempre que los latinos vamos a competir fuera de Sudamérica, partimos 20 puntos atrás. No contamos con la misma calidad ni tipo de materias primas, ni con la noción cultural de cómo comen. Imagínate ir a cocinar cocina francesa para franceses. Es complejo”, explica.
Agrega que muchos equipos, como el norteamericano, contaban con chefs franceses radicados en Estados Unidos, lo que les daba mayor respaldo técnico y cultural. “A nosotros nos costó llegar a la técnica correcta sin hacerla de manera tradicional, sino adaptándola a una competencia con tiempos más acotados”, detalla.
Aun así, siempre tuvieron claro que podían lograr los premios obtenidos. “Trabajamos arduamente para alcanzarlos”, resume.
Una preparación contrarreloj
La Selección Gastronómica de Chile tuvo apenas un mes de entrenamiento para preparar el Trophée Passion International 2025, muy por debajo de los tiempos de otros equipos en competencia.
“Hay mucha valentía detrás, una capacidad enorme de comprender la importancia de estas oportunidades. Hay chances que nunca se deben dejar pasar”, afirma Gárate.
A comienzos de septiembre, el equipo acababa de regresar desde Las Vegas y se preparaba para descansar lo que quedaba del año. Sin embargo, semanas después llegó la confirmación del Trophée Passion. Los entrenamientos comenzaron inmediatamente, incluso en pleno período de Fiestas Patrias.
Alcanzaron a realizar cinco generales, con jornadas que partían a las 8 de la mañana y terminaban a las 6 del día siguiente, trabajando sábados y domingos además de cumplir con sus propios empleos. Una verdadera carrera de resistencia.
En el evento, el equipo presentó una propuesta inspirada en los símbolos y colores de la Fiesta de La Tirana, destacando ingredientes como moteméi, avellanas chilenas y chancaca.
El menú exigía una entrada, un plato principal y un postre. “La entrada fue especialmente difícil, porque incluía muchos elementos”, explica Nicolás.
Entre estos: pescado blanco con costra de vegetales, langosta, ostiones con beurre blanc, una preparación libre con levístico —una hoja de aroma entre apio y menta—, una croqueta de zapallo y un ragú de champiñones.
Mostrando la cocina chilena en lo más alto
Chile lleva cosechando logros desde hace ocho años con la Selección Gastronómica. Sin embargo, según Gárate, aún existe una visión limitada sobre la gastronomía del país.
“En Chile se habla de la cocina como si solo existiera en el restaurante. Hay muchas personas mostrando nuestra cocina en el mundo que no trabajan en restaurantes. Los 5 o 6 chefs que siempre aparecen no son quienes necesariamente están mostrando la cocina chilena”, reflexiona.
Destaca que la Selección Gastronómica ha logrado difundir la cocina chilena en el exterior con profesionalismo, disciplina y valores claros. “En muchos países somos referencia en torneos culinarios. Además, somos el único país latinoamericano con un proyecto formal y estable de alto rendimiento gastronómico”, asegura.
Agrega que en Chile se valora poco el propio talento. “Aplaudimos poco lo que tenemos. Creo que el trabajo de la Selección se reconocerá aún más en los próximos 10 o 15 años. Hemos mostrado a Chile en cuatro de los cinco continentes de una manera increíble”.
El legado y la nueva generación
Con una carrera silenciosa pero llena de éxitos, Nicolás Gárate ha inspirado a muchas generaciones, siempre desde la disciplina y el esfuerzo.
“Las nuevas generaciones deben entender que la disciplina, el sacrificio, el esfuerzo y la resiliencia son las que te llevan lejos. Hay gente que nace al lado de la meta y otros muchos kilómetros atrás, con curvas en el camino. Eso no significa que no puedan llegar; significa que deben esforzarse más”, afirma.
Hoy, su mayor logro —dice— no es un premio ni un puntaje perfecto. “Mi logro más importante es ser papá, formar una familia y disfrutar a mis hijas. Ese es el lujo más grande. La cocina puede ser dura, pero también te deja momentos muy bonitos. Uno trasciende siendo coherente. Las personas más libres de alma avanzan más y dejan un legado más bonito”, resume.







