Hace más de dos décadas, un espantapájaros al borde de la carretera dio origen al nombre de un restaurante que hoy es un referente gastronómico del sur de Chile. Con una propuesta basada en productos de su propia huerta orgánica, recetas de inspiración alemana y tradición chilota, Espantapájaros invita a vivir una experiencia donde el territorio es el principal protagonista.
En la carretera, camino a Puerto Octay, Región de Los Lagos se divisa un amplio entorno verde con un espantapájaros que da la bienvenida a los visitantes. A más de dos décadas se ha convertido en una parada obligatoria para el turista nacional o extranjero que quiere degustar de una buena comida con productos locales del sur, fusionadas con recetas originarias alemanas.
Todo comenzó cuando Siegfried Prenzlau, padre de la talentosa chef Cornelia, detectó la alta demanda de personas que anhelaban un lugar donde comer en la zona. Mientras tanto, Cornelia ya contaba con una amplia experiencia administrando diversos restaurantes. Fue el complemento perfecto para dar vida a este proyecto, que abrió sus puertas el 1 de mayo de 2003, una fecha emblemática por celebrarse el Día del Trabajador.
La apertura fue un éxito. La gente esperaba un lugar así. Lo curioso es que al principio no tenía nombre, solo estaba el espantapájaros, lo que llamaba la atención de los clientes que llegaban y que fue lo que detonó su nombre. A ello se sumó la calidez de Siegfried como anfitrión, un sello que marcó desde el inicio la experiencia de los visitantes. En un comienzo, el restaurante abría solo algunos días a la semana, pero el creciente interés de los clientes hizo que, con el tiempo, extendiera su funcionamiento a todos los días.
Gastronomía con historia
Aunque la propuesta ha evolucionado con los años —en algún momento el jabalí fue uno de los protagonistas de la carta—, hoy Espantapájaros define su cocina como una fusión chilota-alemana.
La explicación está en la historia del territorio. Cuando los colonos alemanes llegaron al sur de Chile, también arribaron trabajadores chilotes para participar en las labores agrícolas y de construcción. Ese encuentro cultural dio origen a una tradición gastronómica única, donde preparaciones como el asado al palo comenzaron a formar parte de fiestas, obras, cumpleaños y celebraciones familiares.
“Ahí nació esta fusión que hoy es tan tradicional en la zona», explica Cornelia, quien además destaca que toda la propuesta del restaurante gira en torno a la estacionalidad de los productos.
La familia Prenzlau cuenta con un campo certificado como orgánico, donde cultivan gran parte de las verduras que llegan a la cocina del restaurante.
«Desde que tenemos nuestra huerta comencé a trabajar con productos de temporada y, en función de lo que entrega cada estación, diseñamos los platos. Esa combinación entre recetas alemanas y una cocina estacional nos da la libertad para crear preparaciones de autor», comenta.
El restaurante además posee un emporio con productos provenientes de su huerta y de productores locales que comparten su sello de sostenibilidad.
Es difícil mencionar algún plato estrella. El tradicional asado al palo, las parrilladas y los cortes de carne son algunos de los favoritos de los visitantes. Sin embargo, uno de los más representativos es “Don Siegfried”, creado en homenaje al fundador del restaurante. Es un salmón ahumado en casa acompañado de un mix de hojas verdes de la huerta y una lactonesa con meerrettich o rábano picante también proveniente de su propio huerto, el cual además ha adaptado la técnica biodinámica, gracias a los aprendizajes que trajo la hija de Cornelia desde Alemania.
“Tenemos una clientela fidelizada y local, además de muchos visitantes que vienen de vacaciones y que se repiten. Es una parada obligada, cuando haces la vuelta al Lago Llanquihue yendo desde Puerto Varas, donde hay varios alojamientos”.
Más que un restaurante, Espantapájaros representa la esencia del sur de Chile: hospitalidad, naturaleza, productos de temporada y una cocina que rescata la historia del territorio. Una experiencia donde cada plato refleja el paisaje, la tradición y el trabajo de una familia que, hace más de veinte años, decidió convertir un sueño en un referente gastronómico de Puerto Octay.

Recientemente Cornelia Prenzlau ganó el Premio Nacional Mujer Agroinnovadora 2025/2026 en la categoría Agricultura/ Emprendedora, otorgado por la Fundación Innovación Agraria (IA).
Espantapájaros
Puerto Octay, Región de Los Lagos
Quilanto Km 6, Puerto Octay. Región Los Lagos
https://www.instagram.com/espantapajaros_puertooctay/
Agosto 2026












