Tras poco más de un año con las puertas cerradas, el restaurante Warique volvió oficialmente a recibir comensales el pasado viernes 3 de octubre. Su retorno se celebró en grande, y no era para menos: el local, ubicado en la tradicional casona patrimonial de José Domingo Cañas 1879, es desde hace más de una década un punto de encuentro para los amantes de la cocina peruana en Ñuñoa.
Por Daniela Salvador Elías
Fundado en 2011, Warique logró consolidarse rápidamente como un referente barrial. Su cierre en agosto de 2024 dejó un vacío, especialmente entre vecinos y familias que lo habían convertido en su lugar habitual para almuerzos, celebraciones y encuentros entre amigos.
La reapertura no solo trajo de vuelta su cocina característica, sino también a su comunidad. “La mayoría de los vecinos nos acompañó. Estaba lleno el viernes y el sábado. Muchos decían que extrañaban el lomo saltado y el pisco sour de acá”, cuenta Edgar Bello, encargado del local, quien fue testigo del entusiasmo con que Ñuñoa recibió la noticia.
Tradición peruana con un toque contemporáneo
El sello de Warique siempre ha sido su cocina tradicional peruana, basada en sazón auténtica, ingredientes originales y técnicas fieles a la gastronomía del Perú. Su carta mantiene los clásicos que han conquistado a sus seguidores: lomo saltado, ají de gallina, ceviches y tiraditos, entre otros.
Pero esta nueva etapa también trae sorpresas. Las Sugerencias del Chef, una sección renovada por temporada, muestran el lado más creativo y contemporáneo del equipo de cocina liderado por el chef Fernando Rodríguez.
Entre las novedades figuran:
- Tiradito de atún
- Causa de langostino crocante, rellena de pulpo, calamar y salsa de langosta, con toques de parmesano, presentada sobre leche de tigre y coco, con gotas de ají amarillo y dos langostinos grillados
- Garrón de cordero al vino, servido sobre puré amarillo y verduras asadas
- Quinoto al pesto con pulpo baby, una quinoa en salsa pesto con pulpo y langostinos grillados
La coctelería también se moderniza. El bartender Francisco Álvarez estrena una línea de cócteles y mocktails diseñados para un maridaje perfecto. Entre ellos destaca El Exótico, una mezcla de pisco macerado, chicha morada, piña, limón, agua tónica y limonchela.
La carta de postres mantiene los infaltables –como el suspiro limeño y la crema volteada–, pero suma creaciones como Mimetismo, un postre que evoca un pequeño bosque de trufas.
Más que un restaurante: un punto de encuentro
La esencia de Warique sigue intacta: ser un espacio donde la comunidad se reúne en torno al sabor peruano. La mayoría de sus clientes son vecinos del sector, quienes valoran un lugar cercano, acogedor y consistente en lo que ofrece. En cada temporada, el equipo busca mostrar la amplitud y diversidad de la gastronomía del Perú, sin perder de vista lo que los hizo un clásico en Ñuñoa.
Además, el restaurante suele crear propuestas especiales para fechas relevantes del año. Una de las más esperadas es su Cena de Año Nuevo, que incluye un menú completo y una copa de espumante para el brindis de medianoche.
Un referente que vuelve a brillar
Con su cocina renovada, un equipo que mantiene la tradición y un público que vuelve a llenar sus mesas, Warique retoma su posición como uno de los grandes representantes de la gastronomía peruana en Ñuñoa. “Estamos felices de volver a recibir a la gente. Queremos que los vecinos sientan que su mesa de siempre está aquí esperándolos”, afirma Edgar Bello.
La reapertura también refuerza el compromiso de Grupo Valerio de seguir consolidando su presencia como referente peruano en Santiago.
Información útil
- Horario:
Lunes a sábado: 12:30 a 00:00
Domingo: 12:30 a 17:00 - Dirección: José Domingo Cañas 1879, Ñuñoa (con estacionamiento)
- Redes sociales:
Instagram: @warique_restaurant
Facebook: Restaurant Warique
TikTok: @wariquerestaurant







