En conversación sobre tendencias, tecnología y consumo, el director comercial de Espacio Food & Service, Andrés Ilabaca, señala que Chile tiene condiciones para convertirse en un referente alimentario regional, aunque aún debe acelerar la adopción tecnológica y fortalecer su cadena de valor.
Por Daniela Salvador Elías
¿Cuáles cree que serán las tendencias que realmente marcarán la industria alimentaria en 2026 y cuáles podrían quedar solo como fenómenos temporales?
“Creo que en 2026 se consolidarán tendencias que resuelven problemas concretos del negocio y del consumidor. Hoy conceptos como salud, bienestar, disponibilidad, precio correcto, sostenibilidad y productos más simples —las llamadas etiquetas limpias— son cada vez más relevantes. El consumidor quiere productos funcionales, saludables, orgánicos, veganos o sin gluten, pero sin resignar sabor, textura, conveniencia ni precio.
También veremos una industria mucho más enfocada en eficiencia operacional, trazabilidad, resiliencia de abastecimiento y soluciones sostenibles que además sean rentables. Ahí es donde realmente se está moviendo el mercado.
Las tendencias que podrían quedar como algo más temporal son aquellas que dependen solo de la novedad o que no logran escalar industrialmente. En proteínas alternativas, por ejemplo, el consumidor ya está exigiendo propuestas más sofisticadas, con mejor experiencia sensorial y precios competitivos. El mercado chileno todavía es relativamente pequeño, por lo que no basta con hablarle a un nicho: el desafío es desarrollar productos atractivos para el público general y que finalmente sea el consumidor quien determine su adopción”.
Hoy se habla mucho de inteligencia artificial, automatización y foodtech. ¿Qué tan preparada está la industria chilena para adoptar estas tecnologías?
“La industria chilena está avanzando en una adopción gradual, aunque todavía existen brechas importantes. Donde veo mayor preparación es en empresas que ya entendieron que la digitalización, la automatización y el uso de datos son herramientas clave para mejorar productividad, eficiencia y trazabilidad.
La inteligencia artificial, además, hoy permite iterar más rápido, estudiar tendencias mundiales, entender comportamientos de consumo y acelerar procesos de innovación de manera muy dinámica. El desafío es aprovechar esa herramienta de manera estratégica y conectarla con las necesidades reales del negocio.
En foodtech, Chile tiene una base interesante, pero el salto competitivo dependerá de integrar innovación, regulación y modelo de negocio desde el inicio”.
¿Cómo está cambiando el consumidor latinoamericano y qué impacto tiene eso en la innovación de productos?
“El consumidor latinoamericano se volvió mucho más exigente, informado y pragmático. Busca beneficios concretos, pero también evalúa precio, disponibilidad y experiencia de consumo. Ya no basta con que un producto sea saludable; además tiene que ser rico, práctico y accesible.
Eso está impulsando innovaciones en alimentos funcionales, formatos listos para consumir, etiquetas más simples y soluciones que respondan mejor al ritmo de vida actual. Al mismo tiempo, atributos como transparencia, trazabilidad y sostenibilidad tienen cada vez más peso en la decisión de compra.
Además, hay un factor demográfico importante: la población mundial está envejeciendo, y eso también obligará a pensar nuevos productos, formatos y tipos de envases adaptados a esas necesidades”.
¿Qué oportunidades observa para las pymes alimentarias chilenas en un escenario cada vez más global y competitivo?
“Para las pymes existen oportunidades muy relevantes en nichos especializados, productos con identidad local, innovación alimentaria y exportación de origen. Pero el gran desafío sigue siendo escalar, cumplir exigencias técnicas y abrir canales comerciales.
Por eso en Espacio Food & Service 2026 estamos impulsando instancias concretas de conexión comercial. Habrá espacios de ruedas de negocios junto a ProChile y Eurochile enfocados especialmente en el mercado europeo y pensados para empresas pyme.
Además, las pymes tendrán la oportunidad de vincularse directamente con actores relevantes del retail, distribuidores y compradores internacionales. También seguiremos fortaleciendo iniciativas como el desafío para emprendedores, donde el foco estará puesto en desarrollar productos con características globales y capacidad real de escalamiento.
Food & Service es una plataforma clave para la escalabilidad de las pymes, porque les permite pasar de la vitrina local al contacto directo con compradores, distribuidores, cadenas, proveedores y nuevos canales comerciales que pueden acelerar su crecimiento”
¿Qué nuevas tendencias podremos visualizar en el evento?
“Creo que veremos tendencias que ya venían madurando, pero ahora aplicadas de manera concreta a la industria. Habrá más automatización, digitalización, innovación aplicada, proteínas alternativas más sofisticadas, soluciones de conveniencia y herramientas para operaciones más eficientes.
También veremos un foco mucho más fuerte en sostenibilidad aplicada, especialmente en empaques y envases, además de ingredientes que permitan mejorar nutrición, rendimiento y versatilidad en cocina profesional.
La presencia de más de 24 países también permitirá que los expositores chilenos puedan acercarse directamente a mercados internacionales, conocer necesidades reales y detectar oportunidades de desarrollo de primera fuente”.
¿Chile puede transformarse realmente en un referente alimentario latinoamericano? ¿Qué falta para lograrlo?
“Sí, Chile tiene una oportunidad muy concreta de transformarse en un referente alimentario regional e incluso mundial. La calidad de sus materias primas, sus normas sanitarias reconocidas internacionalmente, su estabilidad y la capacidad productiva que ha desarrollado el país son activos muy importantes.
Pero ese liderazgo no ocurre por inercia. Hay que seguir fortaleciendo capacidades, acelerar la adopción tecnológica, mejorar la industrialización de la innovación y conectar de mejor manera toda la cadena de valor.
El mundo demandará cada vez más alimentos de calidad, seguros y sostenibles, y Chile tiene condiciones muy competitivas para responder a esa demanda. Espacios como Espacio Food & Service 2026 justamente buscan impulsar esa articulación entre productores, industria, retail, exportadores y canal HORECA para acelerar ese proceso”.
Mayo 2026







