Por Carlos Montoya Ramos
Dos jornadas de demostraciones, degustaciones y networking marcaron la Expo Bidfood 2025 en el Sporting de Viña del Mar, realizada el 28 y 29 de agosto. Con más de 2.000 asistentes, más de 640 metros cuadrados de exposición y la presencia de marcas y chefs relevantes, el encuentro puso foco en la eficiencia operativa, nuevas categorías de producto y alianzas que impactan directamente en la cocina profesional.
La inauguración estuvo liderada por Nicolás Gárate, chef ejecutivo de Bidfood y capitán de la Selección Chilena de Gastronomía, junto a Álvaro Morales, actor, cocinero y empresario gastronómico. La programación combinó sesiones prácticas y conversación técnica con expositores y compradores del canal profesional, en un ambiente diseñado para probar soluciones reales, evaluar costos y llevar ideas aplicables a cartas y operaciones. En la cita, varios stands habilitaron órdenes de compra inmediatas con códigos QR y fichas técnicas descargables, acortando el ciclo entre demostración y decisión.
Una feria para decidir compras con evidencia en mano
En esta feria buscamos que cada visita fuera más que una vitrina: Una experiencia real de cocina.
Nuestros stands se transformaron en espacios vivos donde las soluciones listas para usar, la bollería Premium y las proteínas con valor agregado mostraron su verdadero rendimiento en acción.
El foco estuvo en probar, medir y decidir con evidencia en mano, entendiendo cómo cada propuesta se adapta a negocios tan diversos como cafeterías de barrio, hoteles o grandes cadenas.
Y porque la eficiencia también importa, se sumaron prácticas de manejo de residuos y porcionado inteligente, claves para reducir mermas y mejorar la trazabilidad.

En paralelo, la grilla educativa reforzó ese propósito. Gárate presentó el lanzamiento de la línea de texturas de Bidfood, mientras Heinz Wuth actuó como embajador de Frito Master. Se sumaron Claudio Olivares de Carozzi Food Service y equipos técnicos de Savencia, Molinos Yanine y FoodGroup, que expusieron técnicas, fichas de costos y usos posibles en cocina de servicio. El componente experiencial tuvo su clímax con los Cóndores de Fuego, que mantuvieron encendidas las parrillas durante las dos jornadas con degustaciones de carnes Swift, generando cercanía con el público profesional y validación inmediata del producto.
Para los proveedores, la feria operó como laboratorio de validación en terreno. Las más de 30 marcas como Unilever, Kimbo, Watt´s, Traverso, Kraft Heinz, Vandemoortele, Rich’s y Sadia mostraron portafolios completos y recogieron retroalimentación directa sobre formulaciones, gramajes y rotación esperada. Para los compradores, el beneficio estuvo en comparar alternativas, proyectar mermas y ajustar decisiones con datos y pruebas sobre la mesa.
Gabriel Abramovicz, CEO de Bidfood, subrayó el alcance de la convocatoria y su sentido estratégico para la Región de Valparaíso: “Para Bidfood, lograr reunir a más de 2.000 asistentes en Viña del Mar es un hito que reafirma nuestro compromiso con la descentralización de la innovación gastronómica”. Según el ejecutivo, el salto respecto de ediciones en otras ciudades se explica por la escala lograda y la diversidad del público, elementos que elevan la calidad de la experiencia y amplían la red de contactos.
Alianzas, networking y una agenda que mira a regiones
Más allá de la muestra comercial, la Expo Bidfood 2025 se propuso articular conversaciones entre proveedores, chefs y compradores enfocadas en resolver problemas operativos concretos. Hubo instancias para abordar eficiencia de procesos, estandarización de calidad, manejo de costos y lectura de tendencias de consumo. Para Abramovicz “el objetivo principal fue conectar a nuestros clientes con soluciones reales para su operación diaria, desde cafeterías de barrio hasta cadenas hoteleras. También quisimos fortalecer el vínculo entre proveedores, chefs y compradores, creando un espacio de confianza y colaboración”.
En ese cruce de intereses, la feria actuó como una plataforma para las marcas y como atajo para los usuarios profesionales. “Expo Bidfood es una vitrina estratégica donde las marcas pueden mostrar todo su potencial y, al mismo tiempo, construir relaciones más cercanas con el cliente final. Para nuestros socios comerciales es una oportunidad de validar productos en terreno, recibir feedback directo y proyectar tendencias. Para los clientes, el beneficio es acceder a soluciones de calidad respaldadas por proveedores globales y locales de primera línea”, agregó Abramovicz.
El peso de la programación técnica fue clave para convertir la visita en una experiencia formativa. “El conocimiento práctico es tan importante como el producto en sí. Las Master Class, degustaciones y demostraciones transformaron la Expo en una experiencia viva, donde los profesionales aprendieron a integrar productos reales en sus cartas y operaciones”, explicó el CEO de Bidfood. La interacción, según su balance, fue uno de los logros más visibles: proveedores conversando con restaurantes, hoteles y cafeterías sobre aplicaciones concretas, chefs compartiendo técnicas y clientes generando vínculos que trascienden la compra puntual.
La lectura que deja Viña del Mar es nítida: la región demanda espacios de intercambio técnico y comercial de alto estándar y responde cuando la oferta es pertinente. Para Bidfood, el aprendizaje se traduce en seguir elevando la propuesta y expandir el modelo a otros destinos. “Nos llevamos la tarea de seguir elevando la propuesta, ampliando la infraestructura y sumando más actores, tanto marcas como clientes. El futuro de Expo Bidfood es continuar creciendo en regiones, innovando en formatos y consolidándonos como un socio estratégico para el canal Horeca en todo Chile”, señaló Abramovicz.
La Expo Bidfood 2025 cerró con una percepción compartida entre expositores y asistentes: la combinación de productos probados en vivo, conversación técnica y networking efectivo acelera decisiones y reduce incertidumbre en tiempos desafiantes para la gestión gastronómica.








