Desde la perspectiva del programa de fidelidad, se trató de la cuarta edición del ALL Ski Pass en Chile, disponible mediante canje de puntos de ALL Accor.
La activación comenzó en Novotel Santiago Las Condes, definido como punto de encuentro y base operativa en la ciudad. Desde allí, la convocatoria se organizó con un flujo claro: acreditación, desayuno para llevar y entrega de un kit de cortesía, antes de iniciar el traslado a la cordillera. El objetivo fue reducir fricciones en la salida y asegurar que los participantes llegaran a La Parva con todo resuelto para iniciar la jornada sin demoras.

En destino, la logística mantuvo la misma coherencia. El paso por rental, la asignación de equipo completo y la derivación a clases se realizaron de manera ordenada y con acompañamiento del staff. La estructura de la experiencia contempló niveles diferenciados, lo que permitió a principiantes y esquiadores con mayor práctica avanzar con seguridad, mejorar técnica y aprovechar las condiciones de la montaña durante la mañana.
El desarrollo en pista se enfocó en la progresión del usuario y en la administración del tiempo entre bajadas, pausas y reagrupamientos. La Parva ofreció un terreno idóneo para encadenar giros, consolidar confianza y alternar pistas de distinta dificultad. La gestión del itinerario privilegió la continuidad, con transiciones simples entre clases, descansos y retomas, minimizando esperas y maximizando la permanencia efectiva en nieve.

El cierre de la jornada se realizó en la Terraza Alpha, con almuerzo, barra libre y una vista abierta al valle que aportó valor experiencial y un espacio de socialización. Este momento final funcionó como instancia de networking entre invitados, instructores y equipo organizador, y permitió capitalizar la energía del día con un formato que integra hospitalidad y lifestyle en un entorno de alta recordación.
Desde la perspectiva del programa de fidelidad, se trató de la cuarta edición del ALL Ski Pass en Chile, disponible mediante canje de puntos de ALL Accor. La propuesta pone en valor la conversión de puntos en experiencias concretas, reforzando la lealtad de los miembros al conectar estadías y consumos con beneficios tangibles que trascienden el hotel y se despliegan en un ecosistema ampliado de socios y destinos.
Para el canal Horeca, la activación evidencia un caso de articulación exitosa entre una marca hotelera y un centro de ski, con estándares de servicio homogéneos a lo largo del viaje del cliente. La coordinación de proveedores, la claridad en los puntos de contacto y la consistencia del diseño de experiencia favorecen la satisfacción, reducen la fricción operativa y fortalecen indicadores clave como la recompra y la prescripción. Además, consolida una narrativa de temporada que puede escalarse a otros destinos o formatos outdoor.
En síntesis, Novotel Santiago Las Condes como base urbana y La Parva como escenario de práctica deportiva conforman una dupla eficaz para experiencias de invierno de alta calidad. ALL Accor integra los componentes esenciales de hospitalidad, deporte y estilo de vida en una propuesta que ordena la logística, eleva el estándar de servicio y transforma los puntos acumulados en recuerdos con valor para el usuario y con retorno para la marca.




