La operación local de la compañía española con más de 30 años de experiencia, ha permitido introducir en el mercado chileno una propuesta textil enfocada en eficiencia, durabilidad y adaptación a las exigencias reales de la industria, con impacto directo en operatividad interna de los hoteles, y en la experiencia o bienestar del huésped.
Por Carlos Montoya Ramos
La operación hotelera en Chile ha ido elevando sus estándares en forma sostenida, impulsada por un turismo más exigente y por una mayor especialización del sector. En ese escenario, la presencia de Vaytex, filial en Chile de la empresa española Vayoil Textil S.A U, especializada en soluciones textiles para el sector hotelero, ha permitido instalar una propuesta textil enfocada directamente en la gestión diaria de hoteles y establecimientos del canal Horeca.
Con más de cinco años de operación en el país, la compañía cuenta con 8.500 m² de instalaciones en España, entre Valencia y Ontinyent, en este último municipio se ubica su fábrica de producción equipada con una maquinaria que la convierte en un referente único dentro del sector.
Luis Esteve, procedente de una familia vinculada a la fabricación textil, suma más de 60 años de trayectoria en el sector. Además de fundar Vayoil y su filial chilena Vaytex, ha sido uno de los impulsores en Europa a la hora de entender el impacto, la importancia y la riqueza en conocimiento que tiene el equipamiento textil en el sector hostelero.
La compañía ha consolidado su posicionamiento en el sector al ser especialista en la integración de calidad, resistencia, durabilidad, confort, exclusividad y sostenibilidad en todo su catálogo de productos que suma más de 100. Gracias a la sólida confianza que la empresa valenciana se ha ganado en cada uno de sus clientes; cada año vende alrededor de cuatro millones de prendas de baño, cama y mantelería a cerca de 2.000 establecimientos alrededor del mundo.
En sus instalaciones en España se lleva a cabo el diseño, la fabricación, la confección y la distribución de textiles especializados para el sector hotelero. Estos productos se envían posteriormente a Chile, donde Vaytex cuenta con un almacén logístico que permite su distribución a hoteles en todo el territorio, garantizando además disponibilidad de stock. El 90 % de su producción cumple estándares que son ejemplo de Economía Circular, llevan más de 20 años invirtiendo en innovación con propósito, manteniendo los más altos certificados internacionales de calidad y sostenibilidad.
A ello se suma una estructura integral que abarca el control de calidad, junto con una consistente capacidad logística, lo que permite dar respuesta de forma ágil y precisa a las exigencias y tiempos del sector.
El resultado es un enfoque donde el textil deja de ser un insumo secundario y pasa a ser una variable operativa que impacta en los ciclos de reposición, en la eficiencia de las lavanderías y en la continuidad del servicio, aspectos que condicionan directamente el funcionamiento del hotel.
Ahí es donde Vaytext, aporta una diferencia: confecciona y fabrica desde el uso real, no desde la apariencia ni desde la lógica del consumo doméstico, sino desde los requerimientos actuales de la industria hotelera.
La compañía, con sede operativa en España (Valencia), cuenta con una conectividad logística estratégica gracias a su proximidad al Mediterráneo y al puerto. Además, en Ontinyent (Comunidad Valenciana), reconocido por su tradición como eje textil, se ubica su principal polo creativo, donde se concentra el conocimiento técnico del sector, y se impulsa de forma constante su desarrollo industrial. Esta combinación no solo optimiza la operativa, sino que también determina cómo se conciben y desarrollan los productos.
Esa definición se materializa en la propuesta. Ana Raimundo, directora de exportaciones de Vayoil Textil, lo explica con claridad: “No trabajamos con textiles de hogar. Todo está diseñado específicamente para la hotelería. Nuestros productos están testeados para uso intensivo, lo que marca una diferencia sustancial respecto de otras alternativas del mercado”.
El contraste con el mundo doméstico es inmediato. Mientras ahí el uso es esporádico, en hotelería el desgaste es constante. Las lavanderías industriales, la alta rotación y las exigencias tanto de presentación como de confort, obligan a diseñar cada producto en función de su rendimiento en condiciones reales. De hecho, el desarrollo comienza antes de que el textil llegue al hotel. “Para conseguir mayor resistencia y durabilidad, el trabajo parte desde el inicio de la cadena. Hay un estudio previo de los tejidos, se miden resistencias y se considera el uso intensivo en lavanderías industriales”, señala Ana Raimundo.
Cuando el textil impacta en la gestión del hotel
El efecto se percibe en la operación diaria. Un textil que resiste más, que mantiene su apariencia, su estructura y que facilita procesos como el planchado o el manejo en lavandería permite optimizar tiempos, reducir reposiciones y evitar interrupciones en el servicio. En otras palabras, influye directamente en la eficiencia del hotel.
Su impacto trasciende a la operación interna. Aunque invisible en su gestión, el textil es completamente perceptible en la experiencia del huésped. La suavidad de una toalla, la calidad del descanso o la percepción de limpieza están directamente vinculadas a estos elementos.
Chile ofrece un buen ejemplo de esta evolución. “Hemos detectado un cliente de alto valor, que aprecia el confort, la calidad, la personalización y toda la experiencia. Hay destinos premium muy potentes donde el huésped busca precisamente eso”, plantea la directora de exportaciones de Vayoil Textil.
La transformación ya es evidente. En segmentos donde la experiencia es el eje central, la especialización deja de ser una ventaja y pasa a ser una exigencia. En ese escenario, Vaytex, filial chilena de Vayoil Textil, ha reforzado su posicionamiento. “El huésped del segmento premium tiene necesidades muy específicas y requiere un nivel de personalización mayor. Ahí es donde radica uno de nuestros diferenciadores”, agrega Ana Raimundo.
Experiencia del huésped: el valor que se percibe en cada detalle
A esto se suma un tercer factor que atraviesa toda la industria: la sostenibilidad. El impacto ambiental del textil ya no se evalúa solo por su origen, sino también por su durabilidad y su ciclo de vida. Desde esa perspectiva, la compañía ha desarrollado el concepto de “long life”, que pone el foco en extender la vida útil del producto como una forma de generar valor.
“Ponemos en el mercado productos con una mayor vida útil. Eso permite generar menos residuos y entregar un mayor beneficio económico al cliente. No nos enfocamos en el costo inicial, sino en el beneficio a largo plazo”, explica Ana Raimundo. Esta lógica introduce un cambio relevante en la toma de decisiones. La compra deja de ser una transacción inmediata para convertirse en una inversión operativa, donde el rendimiento en el tiempo es el factor determinante.
La industria avanza en esa dirección. “Uno de los aspectos más importantes será el control del residuo textil. Por ello, ya formamos parte del primer SCRAP en España, RE-VISTE, para situarnos en primera línea a la hora de conocer y contribuir a definir las pautas de gestión de los residuos del sector, impulsando un futuro más eficiente e innovador”, señala.
Durabilidad y sostenibilidad: el nuevo estándar de la industria
Chile aparece como un mercado especialmente dinámico dentro de este escenario. El crecimiento del turismo y la consolidación de destinos de alto estándar han generado un entorno donde estas variables adquieren mayor relevancia. “Chile tiene una potencialidad en crecimiento. Es un mercado en expansión, con un sector turístico que sigue creciendo”, indica Ana Raimundo.
Frente a esto, la capacidad de adaptación se convierte en uno de los principales activos. “Tenemos una capacidad prácticamente ilimitada de adaptarnos a las necesidades del cliente. Siempre buscamos el equilibrio entre la rentabilidad del hotel y la satisfacción del huésped”, afirma Ana Raimundo.
Esa capacidad se traduce en soluciones concretas. Colecciones textiles diseñadas para las habitaciones, baños, restauración, spa, piscina o nuevas tendencias como la incorporación de una línea exclusiva para mascotas, para hoteles pet friendly, llamada Laika. Ese cambio también redefine el rol del partner. La relación ya no se limita a la entrega de productos, sino que se construye desde la asesoría y el acompañamiento. “Muchas veces los clientes llegan con ciertas especificaciones, pero lo que realmente nos interesa es el resultado final. Por eso asesoramos y proponemos soluciones que mejoren la operativa”, señala Ana Raimundo.
En un entorno cada vez más exigente, contar con un partner especializado deja de ser opcional y pasa a ser una decisión estratégica. La eficiencia operativa, la durabilidad y la experiencia del huésped se construyen también desde el textil. Vaytex pone ese conocimiento al servicio de cada proyecto hotelero, adaptándose a sus desafíos reales. Para quienes buscan optimizar su operación, y elevar su estándar, el siguiente paso es iniciar la conversación.
Vaytex by Vayoil (Chile)









