El seminario “IA Alimenta”, realizado en Casa Espoz, reunió a expertos y actores del rubro para abordar cómo la inteligencia artificial ya está impactando la operación gastronómica en Chile. Con foco en aplicaciones reales, datos concretos y formación de nuevas generaciones, el encuentro marcó el inicio de una conversación clave para la evolución del sector.
Por Daniela Salvador Elías
Fotos: Alejandro Mery L. 800.cl
Poner sobre la mesa un tema que la industria gastronómica chilena todavía mira de lejos —la inteligencia artificial— fue el objetivo de “IA Alimenta: Inteligencia Artificial en la Industria Gastronómica”, seminario realizado el pasado martes 28 de abril en Casa Espoz. La instancia fue organizada por el chef ejecutivo del recinto y creador de ¡Alimenta!, Roberto Neira, quien convocó a actores de distintos ámbitos para abrir una conversación que hasta ahora no había tenido un espacio propio en el sector.
Entre los grandes expositores, estuvo Heinz Wuth, chef y divulgador científico, creador de Ciencia y Cocina; Angel Izurieta, VP Huawei Cloud Latinoamérica Ex Google Chile; Rodrigo Rojo, Consultor IA y Marketing Cofounder Unlearni; Eduardo Ayllón, Al Hub Manager UAI Estratega en IA y Sustentabilidad y Graciela Urrutia, gerente Programa Estratégico Transforma Alimentos
“Quisimos abrir un espacio donde expertos de distintos campos —foodtech, cloud, academia, gestión— compartieran experiencia real, no teoría. La gastronomía es de las industrias que más se va a transformar con IA en los próximos años, y necesitábamos generar la primera conversación seria sobre cómo eso está pasando ya”, indica Neira.
El encuentro reunió a 137 asistentes y contó con la participación de siete speakers, consolidándose como un punto de conexión en un rubro donde este tipo de instancias aún es escaso. Más allá de la convocatoria, el énfasis estuvo en la profundidad del intercambio.
“Más allá de los números, lo importante fue la calidad de la conversación: gente preguntando, conectando, queriendo más. Eso no se planifica, eso aparece cuando el tema y el momento se cruzan”, dice el chef.
Uno de los aspectos más reveladores fue el interés que despertó en el ámbito formativo. Cerca del 10% de los asistentes correspondió a estudiantes y docentes de liceos técnicos, lo que evidenció una inquietud temprana por entender el impacto de estas tecnologías en la cocina profesional.
“y al final del encuentro uno de los profesores se acercó a preguntar cómo podía traer a un curso completo a la próxima edición. Ahí entendí que iAlimenta no es un evento, es el punto de partida de algo más grande. La industria quiere aprender, y los que vienen entrando quieren aprender aún más”.
En esa línea, Neira proyecta continuidad para esta iniciativa y subraya la necesidad de ampliar estos espacios en distintos niveles de la industria.
“Junto a Rodrigo Barañao -propietario de CasaEspoz-, definimos que la próxima edición es en cinco meses. Pero más allá de iAlimenta, Chile necesita multiplicar estas instancias en todos los niveles: liceos técnicos, universidades, gremios, dueños de empresas. La innovación con resultados no está en la teoría ni en los papers: está en el hacer, en probar, equivocarse y corregir. Y eso solo pasa cuando la industria se junta a conversar”, concluye.
De la promesa a la operación
Uno de los ejes centrales del seminario fue evidenciar que la inteligencia artificial ya no es una promesa futura, sino una herramienta concreta en la operación gastronómica actual. Las exposiciones abordaron aplicaciones que impactan directamente en la eficiencia, la experiencia del cliente y los modelos de negocio.
Entre los conceptos destacados estuvo la IA agéntica: sistemas capaces de tomar decisiones operativas de forma autónoma. En cocina, esto se traduce en soluciones que operan de manera local —sin depender de la nube— lo que permite latencia cero y continuidad en puntos críticos como barras o estaciones de servicio.
La precisión es otro de los factores clave. Gracias a calibraciones en tiempo real de variables como temperatura o presión, estas tecnologías permiten replicar recetas con exactitud matemática, reduciendo la variabilidad y asegurando estándares consistentes incluso en operaciones de alto volumen. En ese contexto, se destacó la posibilidad de escalar procesos al nivel de un barista experto, alcanzando producciones de hasta 500 tazas diarias sin pérdida de calidad.
La robótica, por su parte, comienza a integrarse de forma más visible en la hospitalidad. Robots de room service equipados con sensores LiDAR ya son capaces de desplazarse de manera autónoma, interactuar con infraestructura hotelera —como ascensores— y optimizar la logística de entrega en la llamada “última milla”, garantizando rapidez, seguridad y mantenimiento de la temperatura de los pedidos.
Datos que respaldan el cambio
Los resultados presentados durante el encuentro dan cuenta de un impacto tangible:
Incrementos de entre 5% y 8% en el ticket promedio gracias a menús optimizados con IA.
Reducción de hasta un 27% en no-shows mediante sistemas de reservas automatizadas.
Disminución del 70% en tiempos de análisis de reseñas y generación de contenido.
Avances en sustentabilidad, con reducciones significativas en desperdicio alimentario.
Sin embargo, el mensaje transversal fue que la tecnología por sí sola no garantiza resultados. La implementación efectiva de inteligencia artificial requiere aprendizaje organizacional y una integración coherente con la cultura de cada operación.
En ese sentido, la conclusión del seminario fue clara: la ventaja competitiva no está únicamente en adoptar herramientas, sino en cómo cada empresa logra articular la tecnología con su propuesta gastronómica, su equipo y su forma de relacionarse con el cliente.
IA Alimenta dejó instalada una conversación que recién comienza, pero que ya se perfila como clave para el futuro de la industria gastronómica en Chile.
Abril 2026










