La experiencia del restaurante Pavilion incluye maridaje con vinos de la viña y propone una lectura gastronómica del valle de Millahue a partir del huerto orgánico Vik Zero, productos chilenos de temporada como granadas, membrillo, trufas, jaibas de Pichilemu, congrio y una cocina fiel a su territorio.
María Estela Girardin, periodista gastronómica https://www.instagram.com/estela_girardin/
Llegó el invierno a Viña VIK y las mesas del restaurante Pavillion están listas, llenas de luz natural y calidez mirando directo a la bodega y las parras en descanso. Modernidad y tradición a menos de 3 horas de Santiago. Ese es el panorama bajo el cual Viña VIK presentó el Menú de Invierno #1 de los 50 Best Vineyards, una experiencia de 8 tiempos desarrollada por el chef ejecutivo Pablo Cáceres.
La propuesta nace a partir del reconocimiento de VIK en World ‘s 50 Best Vineyards, listado internacional que distingue a los principales destinos vitivinícolas del mundo. Desde esa mirada, Pavilion construye un recorrido de temporada con preparaciones que integran productos del huerto orgánico Vik Zero, ingredientes locales y maridajes con vinos elaborados en el mismo valle.
El menú de invierno incluye preparaciones como chupe de locos, tartaleta de pino marino y caldo de ternera; jaiba de Pichilemu con granadas y algas de las costas chilenas; espuma de papa, puerros y caviar chileno; congrio a las brasas con legumbres y consomé de zanahoria; y ciervo a las brasas con mil hojas de raíces de otoño y trufa chilena. La experiencia continúa con un pre postre de membrillo, merkén y oxalis, un postre de hongos, chocolate y quinoa, y petit four.
Maridaje VIK
Cada tiempo cuenta con maridajes seleccionados de la viña. Comienza con La Piu Belle Champagne, La Piu Belle Rosé, Milla Cala, La Piu Belle, VIK “A” Cabernet Nouveau y el vino ícono VIK. “Este menú es una invitación a recorrer Millahue desde la mesa. No trabajamos desde una receta rígida, sino desde lo que el huerto y la temporada nos entregan. Si un día no hay un producto, la cocina se adapta y encuentra otra forma de contar el territorio. Esa es la riqueza de una gastronomía viva: cambia, respira y se expresa de manera distinta durante todo el año”, afirma Pablo Cáceres, chef ejecutivo de VIK.
Con respeto a su propio huerto
Uno de los ejes de la propuesta es Vik Zero, el huerto orgánico de VIK, donde se cultivan más de 200 variedades de hortalizas, flores comestibles y hierbas bajo principios agroecológicos. Para Pavilion, este espacio funciona como una despensa viva, capaz de marcar el ritmo de la cocina según la estación y la disponibilidad natural de los productos.
Esa lógica define el carácter del menú: más que imponer una carta cerrada, la cocina se construye desde lo que el territorio ofrece. Así, productos del huerto, costa chilena, raíces de otoño, fuego y vinos de Millahue se integran en una misma lectura de temporada.
Vinos de Millahue en la mesa
El menú también dialoga con el trabajo de Cristián Vallejo, enólogo jefe de VIK desde 2007, quien ha liderado el desarrollo de los vinos de la viña en Millahue. Su mirada busca expresar el carácter del valle a partir de sus suelos, biodiversidad, bosque nativo y condiciones naturales. “En VIK entendemos el vino como una expresión del lugar. Por eso, en este menú el maridaje no busca solo acompañar cada plato, sino ampliar la lectura de Millahue: sus suelos, su clima, su biodiversidad y la manera en que todo eso se traduce en la copa”, señala Cristián Vallejo, enólogo jefe de VIK.

En Pavilion, esa visión se lleva a la mesa mediante maridajes diseñados para acompañar cada preparación. Así, la copa no aparece como un complemento, sino como parte central de una experiencia que reúne cocina, paisaje, vino y territorio.
Disponible todo el año
Aunque es el Menú de Invierno, la opción estará disponible en el restaurante Pavilion, durante todo el año 2026 para almuerzo y cena con reserva previa.
Junio 2026










