Hoteles patrimoniales, cafés históricos y nuevas propuestas gastronómicas están transformando el centro de Santiago en un punto de encuentro entre cultura, turismo y hospitalidad. En la antesala del Día de los Patrimonios, el casco histórico vuelve a posicionarse como un circuito clave para la industria Horeca.
Por Daniela Salvador Elías
Durante años, el centro de Santiago fue visto principalmente como un polo financiero y administrativo. Hoy, el escenario comienza a cambiar. Hoteles boutique, restaurantes de identidad local, cafés de especialidad y espacios patrimoniales están impulsando una nueva experiencia urbana donde gastronomía, turismo y cultura conviven en un mismo recorrido.
En el marco del Día de los Patrimonios —que este 2026 se celebrará el 30 y 31 de mayo— distintos actores del centro histórico han reforzado su apuesta por abrir espacios, generar rutas gastronómicas y conectar al público con la historia de la ciudad a través de la hospitalidad.
La Asociación Gremial de Turismo y Comercio del Centro Histórico de Santiago (TUCHS) incluso ha impulsado rutas enfocadas en cocina chilena y hoteles históricos, integrando patrimonio arquitectónico con experiencias gastronómicas y hoteleras.
Dentro de esa transformación aparecen hoteles que han convertido edificios históricos en experiencias contemporáneas, desde hoteles patrimoniales restaurados hasta propuestas boutique de lujo, espacios como Hotel Magnolia, Hotel Matildas, The Singular Santiago o Almacruz han apostado por convertir edificios históricos en experiencias contemporáneas.
A nivel gastronómico, barrios como Lastarria, Bellas Artes y Yungay siguen consolidando una oferta que mezcla tradición y nuevas experiencias. Espacios como Nuria, Castillo Forestal, Chipe Libre – República Independiente del Pisco, Café Mosqueto o Restaurante Peluquería Francesa – Boulevard Lavaud – Barberia Patrimonial Barrio Yungay se han transformado en puntos clave para turistas y santiaguinos que buscan experiencias con identidad local.
El fenómeno también refleja un cambio más amplio: el consumidor ya no busca solo comer o alojar, sino vivir experiencias conectadas con el territorio, la cultura y la historia de la ciudad. Y en ese escenario, el centro de Santiago comienza nuevamente a ganar protagonismo dentro de la industria Horeca.
Incluso en redes y comunidades digitales, el Día de los Patrimonios aparece cada vez más como una instancia que reactiva el centro y vuelve a conectar a las personas con la ciudad.
Hotel Matildas: Rescate del patrimonio cultural del país
En pleno Barrio Brasil se enclava este hotel patrimonial, propiedad de la arquitecta chilena Tatiana Geldres y su marido, el australiano Simón Shalders, quienes adquirieron el palacete de 1912 en 2008, restaurando su estilo francés para convertirlo en hotel patrimonial.
El nombre del hotel mantiene un fuerte vínculo con Australia, razón por la que recibe un número importante de huéspedes australianos y neozelandeses, además de ser un establecimiento principalmente que hospeda a europeos, como alemanes, suizos y francés que valoran estar en el centro de Santiago y visitar los distintos lugares que nos ofrece el casco histórico. Últimamente están recibiendo a muchos norteamericanos y rusos. En tanto, alojan a brasileños en la temporada de nieve.
“En Hotel Matildas, nuestros huéspedes rescatan el valor patrimonial que realizamos, así como un lugar que se puede transitar, al estar cercano de lugares que son hitos turísticos”, indica Tatiana.
En el Día de los Patrimonio, el hotel abre sus puertas y muestra sus instalaciones al público, lo que es muy valorado por el público nacional, al cual llegan también a través de sus ofertas como noches románticas.
Tenemos una muy buena gastronomía en el Barrio Brasil, así como también hay buenos centros culturales y museos a distancias cortas, señala Tatiana, resaltando el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, Museo Chileno de Arte Precolombino y el Museo Taller, que son muy apetecidos por los extranjeros.
Restaurant Make Make: Renueva su carta con un 85% de productos locales y sello chileno
Un viaje culinario por la identidad de Chile, es la nueva propuesta del reconocido restaurante “Make Make”. Esta nueva carta gastronómica, integra 45 preparaciones que abarcan desde sofisticados platos de fondo hasta una variada selección de sándwiches, pizzas y postres, consolidando al establecimiento como un referente imprescindible para el turismo y el público local en el centro de la capital.
A ello, la propuesta culinaria pone un énfasis especial en la riqueza de nuestras costas, manteniendo a los pescados y mariscos como los protagonistas indiscutibles. Sin embargo, una de las novedades más significativas de esta temporada es el fortalecimiento de su sección de parrilla, donde se han triplicado las opciones de carnes para ofrecer ahora seis cortes premium de selección nacional, los cuales pueden ser personalizados por el comensal con la guarnición de su preferencia.
“La cocina del restaurante es un homenaje constante a lo que la tierra y el mar entregan, buscando que cada visitante experimente la calidad técnica en platos que van desde un pescado frito perfectamente ejecutado hasta cortes de carne en su punto exacto, logrando que el restaurante sea un punto de encuentro donde la memoria emotiva y la técnica moderna convergen”, explicó Luis Díaz, Chef Ejecutivo de Make Make.
Asimismo, la carta destaca por su carácter inclusivo al incorporar opciones veganas y vegetarianas en todas sus categorías, asegurando que cada cliente encuentre una opción a su medida sin sacrificar la calidad ni el sabor.
El restaurante también integra platos de estándar internacional como risottos, pastas y hamburguesas de autor, diseñados especialmente para satisfacer el paladar del turista cosmopolita que visita el centro histórico. Con esta renovación, Make Make reafirma su posición como un espacio donde la hotelería y la cultura gastronómica de Chile, se unen en una experiencia única en el corazón de Santiago.
Nuria: tradición gastronómica que sigue dando vida al centro de Santiago
El restaurante Nuria, perteneciente a la familia Gómez y ubicado en Portal Fernández Concha 964, Santiago, posee sabrosos platos y su ambiente acogedor y elegante. Además cuenta con comida para llevar.
De acuerdo a Daniel Gac, gerente de Nuria, el centro de Santiago volvió a atraer a un público gastronómico, principalmente por la sensación de seguridad que se ha restablecido, “y porque la oferta gastronómica ha aumentado y los precios son convenientes para el público”.
Para el Día de los Patrimonios, en el restaurante como siempre tendrán ofertas especiales en sus platos emblemáticos y algunos aperitivos de regalo para sus clientes.
Daniel señala que el público que visita Nuria busca va por varias razones. “Primero es uno de los pocos restaurantes tradicionales de Santiago Centro y la gente busca ese recuerdo, esa tradición de la comida chilena. También quiere buena gastronomía y una atención rápida y cálida, platos abundantes y un precio justo. Eso es Nuria”.
Agrega que Nuria siempre fue un restaurante de mantel largo, de almuerzos pausados. “Hoy adaptándonos a los nuevos tiempos, hemos mantenido la calidad, cantidad y buenos precios, pero ya no hay mantel y los tiempos de atención son muy rápidos y hemos implementado tecnología de primer nivel en nuestras cocinas, en el sistema de atención y en la gestión.
En el caso de Nuria, la identidad local es de gran importancia. Aquí han mantenido los platos tradicionales, cazuelas, pastel de choclo, carnes y pescados. “Además somos unos de los pocos restaurantes que nunca hemos migrado del centro.
En cuanto a si el turismo ha vuelto a impulsar el flujo en el casco histórico, Daniel expresa que el turismo en los últimos años ha aumentado considerablemente, donde en los inviernos se ven muchos turistas brasileros y en verano europeos y americanos. “Eso ha revitalizado todo el casco histórico. Se ven muchos turistas haciendo tours caminando por el centro de Santiago”.
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Más allá de la nostalgia, la reactivación del centro de Santiago parece estar encontrando un nuevo motor en la hospitalidad. Hoteles patrimoniales, cocinas con identidad local y espacios que rescatan la memoria urbana están transformando al casco histórico en un punto de encuentro para turistas y santiaguinos. En la antesala del Día de los Patrimonios, el mensaje parece claro: el centro ya no solo se visita; vuelve a vivirse, también desde la gastronomía y la experiencia Horeca.
Mayo 2026














