La inauguración, este miércoles 14 de octubre en la esquina de Agustinas con Morandé, contó con la presencia del alcalde de Santiago, Mario Desbordes; el presidente de la Cámara de Diputados y Diputadas, Jorge Alessandri; y el encargado de barrios comerciales de la Municipalidad de Santiago, Eduardo Marante.
Detrás del concepto está Renzo Valentino, fundador de Caoba Bar, en Alonso de Córdova, quien suma a cinco años de trayectoria gastronómica en Vitacura una historia familiar de herencia migrante italiana.
Fotografías: Camila Gattamelati y Sebastián Díaz
Abrir un café en Santiago puede no ser novedoso, pero fundar un punto de encuentro diseñado para aportar vida, calidez y ritmo a uno de los barrios más dinámicos de Chile, sí lo es. Bajo ese objetivo, y con la premisa de conectar la herencia de la gastronomía ítalo-americana con el ritmo de la vida santiaguina, se inauguró este miércoles Bene Bene, un concepto que
busca instalarse como una nueva experiencia urbana e integral y aportar a la revitalización del centro de Santiago.
La ceremonia de apertura reunió al alcalde de Santiago, Mario Desbordes; el presidente de la Cámara de Diputados y Diputadas, Jorge Alessandri; y el encargado de barrios comerciales de la Municipalidad de Santiago, Eduardo Marante.
El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, les dio la bienvenida y les deseo el mayor de los éxitos a Bene Bene, señalando: “Este local es una muestra de lo que está pasando en el centro: el casco histórico está reviviendo y los barrios los estamos recuperando. Estamos invirtiendo fuerte en proyectos patrimoniales y en seguridad —pasando de 280 a 900 guardias para llegar a 1.300—, además de reforzar la limpieza y orden. En el último año y medio el turismo extranjero aumentó un 400% y la ocupación hotelera pasó del
35% al 80%. La llegada de un espacio precioso y con una oferta exquisita como esta aporta muchísimo a este proceso, estando a la altura del turista más exigente del mundo”.
El proyecto, liderado por Renzo Valentino, quien también es fundador del bar Caoba (en Vitacura), tiene un origen identitario. Renzo viene de una familia con herencia migrante italiana por padre y madre: creció entre celebraciones de la comunidad italiana en Chile y fue scout de la parroquia italiana. Su abuelo pasó por Nueva York antes de llegar a Chile, y de ese recorrido nace la inspiración ítalo-americana de Bene Bene: respetar la tradición italiana y su mezcla con Nueva York y reinterpretarla para Santiago y los hábitos chilenos. El nombre recoge una respuesta cotidiana, «bene, bene»: las cosas están bien. La identidad gráfica traduce esa doble raíz en dos personajes: un gorrión viajero, de ciudad y de mundo, y un oso
pardo italiano, tradicional y pausado, que disfruta de la cocina. Los dos se llaman Bene y juntos son Bene Bene.
«Para mí, lo italiano es una cultura vivida, no una estética que se adopta para abrir un negocio. Crecí entre almuerzos de domingo y encuentros alrededor
de la mesa, y eso es lo que quiero traer al centro: un lugar donde alguien que viene con el ritmo acelerado de la ciudad pueda detenerse, compartir un café y sentirse bienvenido», dice el fundador Renzo Valentino.
La apertura responde a un cambio de fondo en los hábitos del consumidor urbano. Asistir a una cafetería dejó de ser la simple compra de una bebida para convertirse en una experiencia, donde la propuesta estética, la arquitectura y el diseño del espacio entran directamente en la competencia.
En ese escenario, Bene Bene se incorpora al paisaje de Santiago no solo con la tradición gastronómica de Italia, sino con la tendencia del café urbano que hoy predomina en las grandes capitales: espacios dinámicos, de alta
consistencia visual y pensados como un «tercer lugar» entre la casa y la oficina.
Bene Bene no se inserta en el nicho del café de especialidad, sino en el de una experiencia gastronómica de inspiración ítalo-americana que acompaña el día del centro: café y bollería para llevar o desayunar con calma desde las 7:30; al almuerzo, pizzas por porción, focaccias, paninis y sándwiches
para comer en el salón o llevar a la oficina; y por la tarde, una pausa dulce o salda con café o té caliente y frío, jugos y limonadas.
Su panadería y su cocina funcionan en el propio local: el pan se hornea cada mañana y la bollería, los rellenos y las preparaciones del almuerzo se hacen ahí todos los días, con insumos italianos y materias primas chilenas.
El local busca una relación honesta entre calidad y precio: con su promoción permanente Extra Bene, cualquier producto de la carta de comida (Mangiare) se acompaña con un bebestible por $1.900. Detrás hay mentalidad de cadena y una apuesta por el centro: Bene Bene es el primero de 20 locales proyectados.
«Bene Bene nace desde la convicción de que el centro histórico está viviendo un renacimiento cultural y comercial profundo, y queremos sumarnos a este
proceso de revitalización urbana de manera relevante y visible. Traemos una propuesta simple, accesible, cálida y sin pretensiones, pero con el estándar y la consistencia que una capital como Santiago exige», explica Renzo Valentino.
El espacio toma códigos del estilo industrial neoyorquino (ladrillo a la vista, instalaciones expuestas, concreto, techos altos y luminarias colgantes) y los
equilibra con madera, sillones y abundantes plantas. El trabajo de identidad visual, relato de marca y diseño de interiores fue realizado por la consultora de diseño Friendly, el proyecto de arquitectura y construcción lo lideró el estudio Mast y el trabajo de iluminación fue hecho por Luxia Lighting. Con esta propuesta de consumo versátil, Bene Bene busca convertirse en un
nuevo punto de encuentro del casco histórico de Santiago para colegas, vecinos, amigos y turistas.
Dirección: Agustinas 1173, Santiago Centro.
Horarios: lunes a viernes, de 7:30 a 17:30 horas;
sábados, de 9:00 a 14:00 horas.
Instagram oficial: https://www.instagram.com/benebene.cl/
Web: https://www.benebene.cl/
Octubre 2026











