Amigas y amigos, en búsqueda de nuevos lugares para conocer, probar y degustar, debo decir que este local es, por lejos, el encuentro fortuito más maravilloso que he tenido últimamente. Un local que a simple vista es una casa, completamente abrazada por un follaje denso y generoso que la esconde del mundo. Su fachada solo cuenta con un letrero de 30 cm puesto en el suelo, como si no necesitara anunciarse más que eso.
Encontrar un lugar que puede ser un escape a la rutina, así de golpe, es algo que vale la pena destacar, no solo por la sorpresa, sino por lo que viene después.
Hoy hablaremos de Cruasanty.
Por Terecomiendoalgo https://www.instagram.com/terecomiendoalgo/
Cruasanty – https://www.instagram.com/p/C-8tnnouRBY/
El interior me genera un confort muy especial. El simple hecho de que ahí mismo se elabore la bollería crea un ambiente particular — y en especial un aroma de casa que es difícil de encontrar en otro lado.
Es una casa adaptada para servir. Una vitrina clara donde están los productos frescos del día, porque si hablamos de bollería, estamos hablando de frescura masística, sí, sabemos que la palabra no existe, pero se entiende el punto.
Y la calidez no es casualidad: está en los colores. El estuco veneciano ocre de las paredes, el parquet envejecido, la chimenea blanca, las luminarias industriales que calientan sin esfuerzo y ese azul de la puerta que aparece como acentuación y te recuerda que esto fue una decisión, no una casualidad.
Cruasanty tiene algo que pocos lugares logran: la sensación de cobijo. De resguardo. Casi como un escondite urbano y eso, en una ciudad como Santiago, vale muchísimo.
Ese fue el menú, y vaya menú
Una galleta de chocolate con chips de chocolate, esa combinación de chocolate + chocolate es maravillosa. Una ecuación que se ve simple, pero tiene su técnica. Tiene una suavidad en cada bocado que, sin duda, es un relajo para el paladar.
Un Chausson de Espinaca que me dejó flotando en el aire. Para los que no saben, un chausson es un hojaldre relleno, una preparación muy técnica, muy difícil de ejecutar. Y aquí en Cruasanty lo hacen a la perfección. La mezcla de la masa con lo salado de la espinaca crea sensaciones de masaje en cada bocado.
Por último, no podía dejar de probar el clásico Cruasanwich Jamón Queso. El detalle está en la masa: una gran técnica de generar masa sobre masa. Los croissants son masas finas sobre masas finas sobre masas finas del arte de la bollería. Algo muy complejo, pese a que se ve simple.
Me gusta ver cómo estos espacios están apareciendo y tomándose lugares que antes no existían. El simple hecho de ser busquilla y ver un letrero pequeño en el suelo invita a curiosear y es ahí cuando existen las sorpresas.
Cruasanty es eso: es un descubrimiento, es una pausa, es un escondite urbano. Es todo lo que tiene relación con la conexión personal. En una época de rapidez e inmediatez, tener esos momentos de pausa es reconfortante para uno.
Bueno amigos, Cruasanty creo que es el ejemplo más claro de una invitación a recorrer la ciudad, pasear en familia, con mascotas, o simplemente salir a caminar y respirar. Porque caminando pueden aparecer estos espacios perfectos para uno.
No dejemos de caminar, no dejemos de descubrir.
Gracias, ¡y viva la bollería artesanal!
Junio 2026






