La adopción de vehículos eléctricos e híbridos está transformando la movilidad y desafiando a hoteles, restaurantes y centros comerciales a adaptarse para mantener la experiencia de los clientes en un mundo más sostenible.
Por Carlos Montoya Ramos
La transición hacia la electromovilidad está marcando un antes y un después en el panorama del transporte global. En Chile, el crecimiento del mercado de autos eléctricos e híbridos no solo responde a una necesidad ambiental, sino también a las expectativas de consumidores más conscientes.
Para María Inés González, jefa de marketing de Larraín & Valdés, “la llegada de los modelos híbridos y eléctricos de DFSK al mercado chileno representa no solo una respuesta a la demanda de vehículos más ecológicos, sino también un compromiso real con la sostenibilidad y el futuro de la movilidad en nuestro país”.
Beneficios de la electromovilidad
Los vehículos eléctricos y los híbridos destacan por su capacidad de reducir las emisiones de carbono y mejorar la calidad del aire en áreas urbanas. En los modelos eléctricos, el Seres 3 de DFSK, elimina completamente las emisiones de CO₂ durante su funcionamiento, ofreciendo una autonomía sobre los 300 a 400 km y costos energéticos reducidos. En tanto, en los modelos híbridos, el SUV 600 de DFSK combina motores eléctricos y de combustión, logrando un consumo eficiente de combustible (4,5-5,5 litros por cada 100 km) y una autonomía total de hasta 1000 km, convirtiéndose en una conveniente opción para trayectos largos o zonas con infraestructura de carga limitada.


Según Angel Alvear, Ejecutivo de Ventas en Larraín y Valdés, DFSK se destaca por ofrecer vehículos con un equilibrio perfecto entre seguridad, tecnología de punta y un rendimiento excepcional, todo a un precio altamente competitivo.
Ahora bien, la adopción de vehículos eléctricos requiere un cambio en la infraestructura de los sectores turístico y comercial. Hoteles, restaurantes y centros comerciales tienen un rol clave en esta transición al ofrecer estaciones de carga para vehículos eléctricos. Al respecto, María Inés González destaca que el apoyo a la infraestructura de carga es clave. “Los establecimientos que se adapten rápidamente tendrán una ventaja competitiva. Es una inversión que fideliza al cliente y responde a una tendencia global”.
De esta manera, en hoteles, estos puntos de carga en los estacionamientos aseguran que los clientes disfruten de una experiencia cómoda mientras recargan sus vehículos. En tanto, en restaurantes, permiten a los comensales cargar sus autos mientras disfrutan de su comida, agregando un valor adicional a su visita. Por su parte, los centros comerciales que facilitan el acceso a esta infraestructura, no solo refuerzan su compromiso con la sostenibilidad, sino que también atraen a un público más consciente y comprometido con el medio ambiente.
Desafíos y oportunidades
Adaptarse a la electromovilidad implica superar ciertos desafíos logísticos y económicos. La instalación de estaciones de carga requiere infraestructura eléctrica robusta y planificación estratégica para ubicarlas en puntos accesibles sin interferir con el flujo de tráfico. Sin embargo, esta inversión inicial puede ser mitigada mediante incentivos gubernamentales y asociaciones con proveedores de tecnología.
Asimismo, la preparación para la electromovilidad va más allá de instalar estaciones de carga. Los establecimientos pueden complementar esta transición incorporando transporte interno eléctrico, como buggies para traslados en hoteles y centros comerciales, implementando tecnologías de eficiencia energética como iluminación LED y paneles solares, y organizando eventos educativos sobre electromovilidad para sensibilizar tanto a clientes como a empleados acerca de sus beneficios.
Además, los establecimientos que lideren esta transformación no solo atraerán a clientes más conscientes, sino que también mejorarán su posicionamiento como marcas comprometidas con la sostenibilidad. La percepción de responsabilidad ambiental es un factor clave en la fidelización del cliente moderno.
Un futuro sostenible con DFSK
La sostenibilidad no es solo una meta, sino un compromiso que involucra a toda la cadena de valor. Adaptarse a esta nueva realidad es una oportunidad para hoteles, restaurantes y centros comerciales de destacarse como referentes en responsabilidad ambiental, mientras siguen ofreciendo una experiencia excepcional a sus clientes.
Por lo mismo, el lanzamiento de los vehículos híbridos y eléctricos de DFSK representa un paso hacia un futuro más verde para Chile. Con modelos innovadores como el SUV 600 y el Seres 3, la marca está liderando la transición hacia una movilidad más sostenible.
“DFSK apuesta por la electromovilidad y trabaja para ofrecer a sus clientes soluciones sostenibles, eficientes y con tecnología de punta”, concluye María Inés González, jefa de marketing de Larraín & Valdés.
Larraín y Valdés
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