Más allá de su valor turístico, este territorio se ha consolidado como una fuente de inspiración creativa que impulsa nuevas tendencias de consumo. Sus bosques, frutos silvestres y clima austral hoy influyen también en la coctelería, dando paso a propuestas que buscan capturar el carácter del sur en cada paso e ingrediente.
En un momento en que las personas buscan experiencias más auténticas y conectadas con el origen, la coctelería comienza a mirar hacia el sur de Chile para reinterpretar sabores, aromas y sensaciones. En esa línea, Cassis Café se ha consolidado como un espacio que transmite la calidez de esta zona a través de su propuesta, con opciones tanto con como sin alcohol, pensadas para quienes disfrutan de preparaciones frescas, equilibradas y con identidad.
Uno de los ejemplos es Silvestre Sour, una preparación que combina pisco, limón y frutos rojos, incorporando notas de maqui patagónico. El resultado es un cóctel fresco, con carácter y con sutiles matices silvestres que remiten a los sabores del sur.
Otra de las propuestas es el Hechizo del Sur, un cóctel que mezcla trakal, licor de Cassis y jugo de manzana. Su perfil aromático busca evocar la mística de los bosques, conectando con una experiencia más pausada.
La inspiración en la patagonia también se extiende a la coctelería sin alcohol, una categoría que ha ganado protagonismo en los últimos años. Tónico Rojo es un mocktail elaborado con té pu erh, naranja, frutos de la zona y agua tónica, pensado para quienes buscan disfrutar de una bebida burbujeante y refrescante.
Otra opción sin alcohol, es la estrella de los mocktails Aurora Patagónica es una opción que destaca por su perfil suave y refrescante. Elaborada con syrup de manzanilla, cúrcuma, miel de abeja, jugo de limón y soda, esta preparación combina notas florales y cítricas que invitan a una pausa.
Esta forma de entender la coctelería responde a una tendencia más amplia, el interés por propuestas que cuenten una historia y que permitan vivir una experiencia a través del sabor. En ese sentido, el sur de Chile aparece como un relato potente, capaz de transformar lo que comes y bebes en una extensión del paisaje.
Así, la Patagonia deja de ser solo un destino geográfico para convertirse en algo más sensorial que también se vive en la barra, reflejando una nueva manera de acercarse a la coctelería, donde el origen y la identidad cobran un rol central.
Enero 2026



