• Con esta cifra se prevé que el consumo nacional per cápita batirá récord este 2018 con cerca de 29 kilos por persona. Pero sólo el 40% de éste es de origen nacional.

 

  • La asociación gremial llama a preferir productos locales, debido a sus múltiples beneficios, como su calidad, garantías sanitarias, beneficios nutricionales, sabor, variedad y frescura, entre otros.

 

 

A dos semanas de Fiestas Patrias, los chilenos comienzan a pensar en asados, anticuchos y empanadas de pino, donde las carnes de vacuno serán protagonistas, especialmente en un año donde la festividad se alarga a tres días. Es por este motivo que  la Asociación Gremial de Plantas Faenadoras Frigoríficas de Carnes de Chile, (Faenacar) estima que el consumo de vacuno crecerá en un 51% en este período, frente a lo que ocurre en un mes normal del año.

 

Con estos resultados, el organismo proyecta que el consumo nacional de vacuno per cápita batirá récord este 2018 con cerca de 29 kilos por persona. Esta cifra implica un salto de 8%, frente a 2017, consolidando así la tendencia que se refleja desde 2016, después de 20 años en que éste estuvo estancado en el orden de 24 kilos per cápita.

 

De ello, sólo el 40% es chilena y 60% importada, debido a la escasez de oferta de carnes rojas locales. Esto es producto, en gran medida, de la baja de la producción ganadera en los últimos años.

 

Frente a este escenario, Faenacar ha estado trabajando para construir una mirada como cadena, con mucha información para elaborar, junto a otros gremios de la carne y a partir de un diagnóstico común, los caminos de desarrollo. En esta materia, Rafael Lecaros, gerente general de Faenacar, argumenta que la asociación ha venido participando en diversas mesas de trabajo, donde se ha discutido con las autoridades gubernamentales modificaciones de normas y reglamentos que restan competitividad al sector.

 

Faenacar ha puesto su foco en el desarrollo exportador para lograr un mejor valor para los ganaderos, asegurar la competencia justa y donde todos cumplan las bases de la libre competencia. “Chile es un mercado muy atractivo para la carne y por eso todos quieren vender sus productos en nuestro mercado, lo que nos impulsa a lograr que las carnes chilenas sean valorizadas en el país y se reconozca su calidad.

No olvidemos que nuestra carne representa a Chile en el extranjero y significa aún una tradición y fuente de ingreso para miles de familias”, explica Rafael Lecaros.

 

 

Los atributos de las Carnes Chilenas

 

Durante los últimos 15 años Chile ha mejorado considerablemente la calidad de su carne, gracias a la reconversión de la Industria. Hoy más del 40% de la masa ganadera local es de razas Angus, Hereford, o cruzas carniceras, las que son altamente reconocidas a nivel mundial por su calidad, elevando las ventas de carnes chilenas en el extranjero.

 

Cabe destacar que el 70% de la Industria actualmente cumple con los máximos estándares para exportar a los países más exigentes del mundo, como Estados Unidos, Canadá, Alemania, Suecia, Japón o Reino Unido, donde no sólo valoran nuestra carne de vacuno, sino también de ovino.

 

“Las carnes chilenas tienen múltiples beneficios por sus garantías sanitarias, aportes nutricionales, sabor, variedad y frescura, entre otros factores que hoy son valorados en el extranjero”, comenta el gerente de Faenacar.

 

Uno de los atributos del vacuno chileno es su variedad. Existen más de 33 cortes de carne en Chile, mientras que desde el exterior sólo llegan un poco más de la mitad. Esto porque las condiciones sanitarias de su ganado no permiten el ingreso de cortes con hueso a nuestro país, que hoy son tendencia culinaria.

 

Lecaros añade que otra de las ventajas es que “las carnes chilenas son muy frescas por la cercanía de producción y por las formas de venta inmediata, donde no requieren alargar las vida útil más allá de la maduración justa. Esto se traduce en color, brillo y olor».

 

Respecto del sabor, la carne chilena tiene una combinación de factores que la hace difícil de igualar: raza, alimentos de pasturas naturales y hueso. Atributos que son reconocidos ampliamente por los países a los que exportamos, donde la definen como un “toque de dulzura”.

 

Frente a la sanidad o inocuidad, hay dos aspectos que aseguran la calidad sanitaria de las carnes chilenas: las barreras naturales del país que nos transforman en la “isla sanitaria” de Sudamérica, y el prestigio mundial del SAG en cuanto a garantizar la calidad del producto en materia inocua (libre de contaminación física, química y bacteriana). Esto último ha llevado al SAG a ser merecedor del sello de garantía como país frente al resto del mundo, donde Estados Unidos ha delegado y confiado en él esta función.

 

En materia de salud, mientras más del 60% de los vacunos chilenos son alimentados en praderas, en Estados Unidos la dieta de los animales está compuesta en más del 75% de piensos y semillas.

Esto hace que la carne chilena sea considerablemente más saludable, con índices grasos similares a los del pollo y una relación de los ácidos grasos esenciales omega3/6=3, frente a los 9, que tiene usualmente la carne norteamericana. Cabe recordar que el máximo recomendado es 4, según consigna el estudio “Composición de la carne bovina nacional” de la Universidad Católica.

 

Por éstas y otras razones la asociación gremial llama a los consumidores a preferir la carne chilena, especialmente durante estas Fiestas Patrias.

 

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